A todos los animales les dio la naturaleza un instinto natural de conservación; así, no vemos animal, por pequeño que sea, que no procure admirablemente su propia conservación y aumento. Solo el que más se descuida en esto es el hombre, por querer seguir más sus apetitos que obedecer a la razón.
Quien haga lo contrario y desee conservarse verdaderamente no puede hallar mejor remedio para perpetuarse que, dejando la vejez, renovarse. Así se dice que el águila lo hace: vuela tan alto hacia el sol que sus rayos la abrasan y queman sus plumas; luego, al lanzarse al agua, queda con plumas nuevas y fuerzas renovadas.
Lo mismo nos sucederá si queremos acercarnos tanto a nuestro Sol de justicia que nos abrase y nos renueve. Esto es lo que se quiere dar a entender con esta Empresa del águila que vuela hacia el sol, acompañada de la inscripción Vetustate relicta, que quiere decir: “Dejada la vejez”.
Comentario
Este emblema introduce una enseñanza especialmente relevante para la vida pública: las comunidades y quienes las dirigen solo se conservan si saben renovarse.
La naturaleza tiende a conservarse; el hombre, en cambio, puede descuidarse cuando sigue el impulso inmediato en lugar de la razón. En política ocurre algo semejante: los pueblos y sus dirigentes no se deterioran solo por presión externa, sino por abandono interior, por inercia, por apego a formas envejecidas que ya no responden al bien común.
Para quienes gobiernan, Vetustate relicta es una advertencia clara: la autoridad se debilita cuando se aferra a prácticas caducas, a hábitos burocráticos o a fórmulas agotadas. Renovarse no significa improvisar ni destruir lo heredado, sino purificar lo que se ha vuelto rígido y recuperar la fuerza original que dio legitimidad al poder.
Para los ciudadanos, el emblema invita a no confundir tradición con estancamiento. La verdadera continuidad no es repetición mecánica, sino capacidad de regeneración. Una comunidad madura sabe conservar lo esencial renovando lo accesorio.
La política que no se renueva envejece; la que sabe dejar atrás lo caduco fortalece su permanencia. El desafío no es cambiar por cambiar, sino renovar lo necesario para que la vida común conserve vigor.
El Nacional, 29 de marzo de 2026
https://www.elnacional.com/columnas/2026/03/vetustate-relicta-de-las-empresas-morales-de-juan-de-borja-1680/

El Autor: Juan Carlos Aguilera P.
Dr. Filosofía y Letras. Universidad de Navarra.
Catedrático de Filosofía. Director de Empresas Familiares.
Fundador del Club Polites.
Contacto: clubpolites@gmail.com